Estado Actual
Como es sabido, el modelo cognitivo post-racionalista, desde el fallecimiento de su
creador y principal artífice (Vittorio F. Guidano, 1999), ha experimentado una serie de
cambios discontinuos y turbulentos en sus formulaciones teóricas, clínicas y
metodológicas, las cuales, al alero de diversos autores y colectivos de investigación,
se han venido desarrollando en los últimos 25 años con distintas implicancias para
repensar e intentar actualizar el modelo con los nuevos desarrollos en diversas ciencias
que estudian la experiencia humana.
Siguiendo fielmente la intuición Guidanista, estos autores han desarrollado sus propias
líneas de investigación, lo que ha permitido dos grandes objetivos: el primero, mantener
vivo el legado de Guidano y sus poderosas intuiciones clínicas y científicas; y el
segundo, intentar resolver algunos "puntos ciegos" y "dilemas" que atravesó el modelo en
los 90, y que se propone "superar" desde algunas miradas actuales. En este último punto,
cabe destacar que, a pesar de que todos los autores actuales parten con la obra
Guidanista, hay algunos de ellos que han derivado en otros programas de investigación
que, incluso, podrían ser considerados como "antagónicos" con el modelo original (como
por ej: el enfoque fenomenológico-hermenéutico de Arciero, Mazzola y Bondolfi), dado que
han cuestionado algunas premisas ontológicas y epistemológicas centrales de Guidano.
Ahora, sin embargo, también es cierto que, desde un énfasis eminentemente clínico,
psicopatológico y metodológico, dicha propuesta comparte (en su esencia) aspectos
centrales de Guidano, aunque los constructos y categorías hermenéuticas para
conceptualizar los fenómenos son distintas (ej: ipseidad, identidad narrativa, mismidad,
ser-ahí, cuidado de sí, indicación formal, etc).
Dicho esto, es importante destacar que, la obra de Arciero y su equipo, han intentado
dialogar con las neurociencias y llevar el modelo a otros senderos igual de productivos;
aunque, desde mi perspectiva, su mayor aporte se encuentra, precisamente, en este
intento de diálogo, más que en su propuesta clínica y metodológica; la cual, a mi
parecer, no ha generado grandes cambios en la explicación psicopatológica ni en la
efectividad psicoterapéutica (Lambruschi, 2024).
A pesar de lo anterior, afortunadamente, podemos encontrarnos con otras propuestas igual
de interesantes (y que, a mi juicio, aportan más) que han generado grandes cambios y
novedades al post-racionalismo Guidanista. Es aquí donde cobran gran valor los esfuerzos
y trabajos investigativos de Daniela Merigliano, Bernardo Nardi y Furio Lambruschi, por
nombrar sólo algunos y los que más han publicado a la fecha, quienes siguiendo de manera
estricta lo planteado por el modelo tradicional (Guidano, 1991, 1987, 1983), han
realizado aportes encomiables para actualizar algunos puntos críticos del modelo.
Por nombrar algunos aportes: afinar la teorización y correlativo empírico de las
distintas OSP y sus respectivas combinaciones "mixtas" (Lambruschi, 2024; Nardi, 2020,
2007; Merigliano, 2019); integrar nuevos desarrollos teóricos que aporten a comprender y
explicar mejor la relación entre la OSP, las dimensiones de coherencia interna y los
diversos fenómenos psicopatológicos (Lambruschi, 2024; Nardi, 2007); mejorar la
comprensión e intervención desde la relación terapéutica (Lambruschi, 2024; Merigliano,
2019); integrar los sistemas motivacionales interpersonales, las funciones
metacognitivas y los ciclos cognitivos interpersonales disfuncionales (Lambruschi,
2024); extender la aplicación del modelo original a distintas patologías, tanto
psíquicas como orgánicas y otros campos de acción (Merigliano, 2019); validación
empírica de entrevistas, cuestionarios y el fundamento adaptativo-evolutivo de las OSP
(Lambruschi, 2024; Nardi, 2020, 2007); así como también movilizar un diálogo serio y
fundado con las neurociencias y otras ciencias humanas (Nardi, 2020, 2007; Arciero y
Bondolfi, 2009), entre otros grandes aportes.
Futuras Direcciones
Con todos estos aportes, novedades y cuestionamientos, nos parece legítimo preguntarnos
¿Hacia dónde nos llevan todas estas investigaciones y articulaciones teórico-clínicas en
el modelo?
Una primera consideración es tener en cuenta la consistencia y continuidad epistemológica
entre las propuestas mencionadas, en la medida que, si hacemos un análisis "de forma",
evidentemente encontraremos similitudes con los aspectos centrales de Guidano. Sin
embargo, si hacemos un análisis "de fondo", encontraríamos varias inconsistencias
epistemológicas, ontológicas, e incluso metodológicas para hablar de que se está
realizando una "actualización" del post-racionalismo, y no solamente el desarrollo de
una línea de investigación novedosa, que si bien parte con Guidano, discrepa de él en
varios postulados basales. Esto lo encontramos de manera frecuente cuando estudiamos
detallada y rigurosamente la obra propuesta por Arciero y su equipo; lo que no le resta
nada de importancia y seriedad filosófica a su propuesta, aunque cabría preguntarnos ¿Es
posible "superar" una ciencia natural desde una determinada visión filosófica?
Sin ser experto en el tema, fácilmente podríamos intuir que no es posible, dado que ambas
tradiciones comparten objetos temáticos y premisas totalmente disimiles como para ser
comparados. Sin embargo, a pesar de aquello, considero que la obra de Arciero es muy
relevante en el post-racionalismo, en la medida que nos permite acercanos a comprender
más "de cerca" la experiencia personal de cada quien (ipseidad), y cómo esta va tomando
forma en la historia singular de cada persona y su ser-en-el-mundo, sedimentando su
identidad a través del tiempo (identidad narrativa), lo cual tiene algunas consecuencias
éticas para la comprensión psicopatológica (fractura de la identidad) y su respectivo
abordaje clínico (indicación formal, cuidado de sí) (Arciero, Mazzola y Bondolfi, 2018;
Arciero y Bondolfi, 2009, Arciero, 2006).
Una segunda consideración igual de importante que la anterior, es intentar confrontar los
constructos centrales de Guidano, al alero de las nuevas evidencias en ciencias humanas,
cosa de poder ir actualizando la mirada frente a ciertos tópicos del modelo. Este punto
queda en evidencia cuando, por ejemplo, se intenta incluir el lugar de las nuevas
teorías de las emociones, las cuales enfatizan su carácter "construido" (Feldman Barret,
2021; Hofmann 2018), por sobre su concepción "óntica" y universal (Magai, 1995), en la
cual fue construido el modelo post-racionalista (Guidano y Quiñones, 2018, Guidano,
2001, 1991).
Asimismo, esto se puede extender a otros aspectos teóricos centrales del modelo, tales
como: la relación entre lo tácito y explícito, la regulación emocional, la
autoconciencia, la intersubjetividad, el significado, y los diálogos con el enactivismo
radical, la micro-fenomenología, las ciencias cognitivas 4E, los enfoques
contextuales-funcionales y la tradición cognitiva, etc.
Es interesante mencionar que, de todos los autores previamente mencionados que han
contribuido a actualizar el modelo, ninguno de ellos ha tematizado el tema de las
emociones, quizás, a excepción de Lambruschi, quien intenta integrar aspectos de la
teoría de la regulación afectiva de Daniel Hill, en su modelo de "tres ejes"
(Lambruschi, 2024).
De igual manera, pareciera que los cuestionamientos con respecto al constructo de las OSP
(aspecto central del post-racionalismo, les guste o no), han derivado, finalmente, en un
intento de generar evidencias empíricas del constructo, lo que ayuda a robustecer el
marco teórico desde una perspectiva evolutiva, adaptativa y funcional, así como también
a abandonar progresivamente cualquier referencia psicopatológica hacia el constructo, lo
que se evidencia en que los autores prefieren conceptualizar las OSP como
"organizaciones de personalidad" (Nardi, 2020, 2007); "estilos de personalidad con
tendencia a" (Arciero y Bondolfi, 2009; Arciero, 2005, 2000), u "organizaciones del sí
mismo" (Lambruschi, 2024), lo que, sin duda, se configura como uno de los mayores
aportes a la actualización del modelo, en la medida que las OSP eran uno de los aspectos
más cuestionados y complejos a abordar.
Una última reflexión -y quizás la más importante- es que, a pesar de los diversos cambios
que ha experimentado el modelo en estos 25 años, existen algunos autores que plantean la
necesidad de elaborar una aplicación más extendida del modelo original, quizás aludiendo
a su potencia explicativa y operatividad clínica y metodológica, dentro de los cuales,
me gustaría destacar el lúcido y novedoso trabajo de Daniela Merigliano y su equipo,
dado que, como se puede apreciar en su obra (2019), no se realizan grandes ajustes al
modelo original; sino, más bien, se intenta aplicarlo y desarrollarlo en distintas
problemáticas, lo cual también se ha considerado como uno de los grandes aportes al
modelo, sobre todo para la comprensión y abordaje de la clínica de alta complejidad (ej:
trastorno bipolar, adicciones, psicosis, trast. de personalidad, TEPT, trast.
alimentarios, patologías orgánicas, etc).
Dicho esto, es interesante mencionar que, según Merigliano (2019), el único aspecto a
mejorar del modelo es la comprensión de las OSP "mixtas", en la medida que la autora
reconoce que falta desarrollo teórico, clínico y experimental, aunque en los otros
tópicos del modelo, pareciera seguir "al pie de la letra" lo elaborado en la obra
seminal del post-racionalismo (Guidano, 1991).
En cualquier caso, y más allá de las similitudes y diferencias entre las actualizaciones
del modelo y sus respectivos aportes, el desafío es seguir desarrollando el modelo
post-racionalista, siguiendo las huellas de Vittorio Guidano, quien, desde un inicio,
siempre supo combinar de manera única y encomiable los mejores aportes de las ciencias
básicas, la epistemología, las ciencias históricas, la psicopatología y la psicoterapia,
todo ello con una sola finalidad y objetivo: comprender y abordar mejor la experiencia
humana desde "quién la vive", siempre priorizando nuestro ser evolutivo y nuestra manera
idiosincrásica de construir significado personal para realizar una psicología rigurosa y
coherente a nivel científico, y una psicoterapia de precisión metodológica,
poderosamente eficaz y alejada de la iatrogenia.
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Carolina Morales
Hace 2 díasExcelente aproximación. Me hace mucho sentido la separación entre la experiencia inmediata y la explicación que nos damos luego. Es ahí donde radica el conflicto.